No es el mejor momento para los románticos de corazón, el sentimiento se ha perdido, las ganas a arriesgarse y volverse un poco débil y fuerte al mismo tiempo.
Desilusión, dolor.
¿Nos hemos convertido en esto de verdad? Es que a caso, ¿No es lo suficientemente vergonzoso convertirse en adulto y dejar todos esos sueños que te hacían brillar los ojos de niño, atrás?










